Basílica
 
 
 
 

Será el Arzobispo de Oviedo D. Benito Sanz y Florés el impulsor de la construcción de un gran templo monumental que devolviera a Covadonga el esplendor de otros tiempos. Encarga para ello los planos a Roberto Frassinelli, aunque el proyecto definitivo lo culminaría su sucesor Federico Aparici.
Comenzó su construcción en 1877 y fue bendecida e inaugurada el 7 de septiembre de 1901.

 
 

Es de estilo Neo-Románico, está hecha en piedra rosácea y marmórea sacada de las mismas montañas de Covadonga y consta de una nave central y tres ábsides escalonados, cubierta con aristas, crucerías y el crucero, antipresbiterio cuarto de esferas en los ábsides y dos altas torres en la fachada occidental en la que se abre un pótirco de triple arco.

 
 
 

 

 
 


  En el interior destacan algunas obras de arte como un cuadro de Luis de Madrazo que representa la “ Proclamación de Rey Pelayo”, otro de Vicente Carducho que representa “ la Anunciación” y una bellísima imagen de Nuestra Señora hecha por el escultor catalán Juan Samsó.  
 

También el visitante podrá apreciar detrás del altar una réplica de la Cruz de la Victoria obra de Miranda, a la derecha la Capilla del Rosario, a la izquierda la Capilla del Santísimo y arriba en el lateral de puede ver el órgano, inaugurado en el año 2001.

 
 

Órgano